El coche conectado: qué es y qué puede hacer por ti

No hace tanto tiempo que la noción del "coche conectado" parecía otro escenario de fantasía cuyos vaticinios nunca llegarían a cumplirse, igual que esas fabulosas revistas divulgativas de comienzos del siglo XX que profetizaban futuras autopistas en las nubes o las no menos dislocadas nociones sobre el automóvil nuclear engendradas en los años 50 al calor del átomo. Y sin embargo, aquí estamos.

Hoy en día el coche conectado es una realidad en continua evolución. Pero sobre todo, es un concepto increíblemente amplio, que va mucho más allá de la capacidad para recibir llamadas telefónicas sin tocar el móvil o recibir actualizaciones en tiempo real sobre el estado del tráfico. De cara a la próxima década, sin irnos tan lejos, formará parte intrínseca del cambio de paradigma propiciado por la irrupción de los vehículos autónomos.

Cuando hablamos del coche conectado, casi siempre pensamos que esta es una noción que solo ha sido posible gracias al desarrollo de los smartphones modernos y la llegada de las conexiones de datos a alta velocidad. Algo sumamente discutible. Porque es cierto que el coche conectado moderno no podría existir sin las actuales redes LTE ni las futuras 5G, pero mucho antes de que hubiera smartphones ya existía algo llamado teléfono de coche.

La llegada de los smartphones

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El concepto del coche conectado se quedó en punto muerto básicamente hasta el cambio de siglo. Durante los años 90 las empresas de mensajería y logística habían comenzado a integrar las emergentes tecnologías de comunicación móvil con la localización GPS para controlar mejor sus operaciones, pero realmente la idea del vehículo con capacidad de comunicación con el exterior se quedó en campo de estudio para futuristas hasta la irrupción de los primeros móviles con conectividad 3G y sistemas operativos avanzados.

La primera versión de SYNC era primitiva en comparación con la implementada en vehículos mucho más modernos como el Ford Focus 2018. El conductor podía conectar su teléfono o reproductor MP3 (¡con cable!) para escuchar sus listas de reproducción o consultar los mensajes SMS y poco más. SYNC 3, por contra, es capaz de leernos los WhatsApp entrantes para no tener que desviar la mirada, ofrecernos la última previsión meteorológica, llamar a nuestros contactos usando órdenes de voz y hasta ejecutar aplicaciones de streaming musical, todo ello sin desviar nuestra atención de la carretera.

Como podemos ver, SYNC 3 va más allá de la simple conexión del coche con el teléfono móvil. El uso de las tecnologías CarPlay y Android Auto permite replicar en la pantalla del centro multimedia información de localización de Google Maps e informes sobre el estado del tráfico en tiempo real, proporcionando al conductor una mayor percepción de su entorno. Y es solo el comienzo.

Asimismo, las comunicaciones V2X harán posible que los coches hablen no solo entre sí, sino también con elementos como los semáforos. De esta forma, las luces podrán variar su tiempo de activación en función del tráfico rodado para mantener una circulación fluida, lo que a su vez redundará en un menor consumo y una gran reducción en los niveles de contaminación ambiental.

Coches que hablan con otros coches (y hasta con relojes)

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Asimismo, las comunicaciones V2X harán posible que los coches hablen no solo entre sí, sino también con elementos como los semáforos. De esta forma, las luces podrán variar su tiempo de activación en función del tráfico rodado para mantener una circulación fluida, lo que a su vez redundará en un menor consumo y una gran reducción en los niveles de contaminación ambiental.

Un futuro que ya está aquí

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Aunque algunas de las opciones más avanzadas de las tecnologías V2V y V2X no serán totalmente explotadas hasta que lleguen los primeros coches autónomos, su impacto ya se puede constatar. Un buen ejemplo es que desde el 1 de abril de 2018 todos los automóviles de nueva factura comercializados en la Unión Europea deben incorporar la tecnología eCall, que en caso de accidente grave alerta a las autoridades llamando al 112 y envía las coordenadas del vehículo para que los equipos de emergencia lleguen lo antes posible.

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