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¿Y si los amortiguadores de los coches intercambiaran información en internet para minimizar el impacto de los baches?

Los mecánicos tendrán que adaptarse a una tecnología de suspensión electrónica e inteligente

27/04/2016

Carreteras sin baches. O sin que al menos los pasajeros de un vehículo noten su impacto. Es la promesa de las nuevas tecnologías de suspensión que están desarrollando los fabricantes de vehículos. Coches que “leen” la carretera, adaptan la suspensión a las irregularidades del firme y comparten esa información en internet con otros vehículos. ¿Qué efectos pueden tener estos desarrollos sobre la reposición de amortiguadores? Es la reflexión que compartimos hoy contigo desde LAUSAN.

Dos de los sistemas de suspensión inteligente más avanzados en la actualidad llevan la firma de las marcas Jaguar Land Rover y Mercedes. La primera conclusión que se puede extraer del análisis de ambos es que la promesa de “allanar” el firme de las carreteras para los vehículos y pasajeros que circulan por ellas tiene importantes consecuencias sobre el sistema de suspensión.

¿Por qué? Primero, porque la evidencia de que los amortiguadores sufrirán menos los rigores de los baches al poder anticipar su profundidad no presupone nada respecto a las necesidades de mantenimiento de esos innovadores “muelles”.

Fundamentalmente porque para que den de sí todo lo que se espera de ellos precisan de un importante aporte electrónico que incluye desde cámaras de visión en el frontal de los vehículos a transmisión de la información registrada antes y después del bache a un sistema en la nube para que la puedan aprovechar otros automóviles… y las autoridades puedan repararlo.

Mientras que Jaguar Land Rover se ha orientado más a la generación de información para compartir en la nube, Mercedes está trabajando en la creación de mapas de actualización constante sobre la orografía por la que circulan los vehículos dotados de estas nuevas tecnologías.

La idea de la marca alemana no es otra que poder anticipar exactamente qué necesidades de suspensión se derivan de cada bache ya conocido, de forma que el sistema de amortiguación del vehículo pueda adaptar la rigidez y recorrido de cada amortiguador, de forma independiente, para absorber el impacto.

Tanto en un caso como en otro, parece claro que el futuro pasa por sistemas de suspensión más complejos, con mucha más electrónica y componentes de más valor, circunstancias que, sin duda alguna, representan una oportunidad para los talleres que antes se cualifiquen en el mantenimiento y reparación de este tipo de suspensiones. LAUSAN estará a su lado, con la información, formación y producto necesario para no desaprovecharla.

Tecnología

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